Mareos al viajar: ¿Cómo evitar la cinetosis? (II)

Tal y como os comentamos al final de nuestra última publicación, hoy desde Autobuses Vidal, os damos nuevos consejos sobre cómo podéis evitarles a los niños tener cinetosis.

Consejos para prevenir la cinetosis (II)

  • Temperatura: Lo idóneo, además de evitar maniobras bruscas a la hora de conducir, es que se mantenga una buena temperatura dentro del coche. Lo mejor es que corra el aire y que no haya un calor extremo. Es preferible que las ventanillas, a ser posible, vayan un poco bajadas para que se renueve el aire cada hora. Dado que en el autobús este detalle puede ser complicado, os recomendamos que hagáis que no pasen calor.
  • Distracción: Otra buena idea para que los niños no tengan cinetosis puede ser distraerles. Si se llevan a cabo diferentes tipos de juegos, será más fácil que se pueda disminuir la sensación de mareo mediante ese entretenimiento.
  • Paradas: Es buena idea que se haga una parada cada dos o tres horas como mucho para que, así, los niños puedan salir del coche, estirar las piernas, y respirar mejor en un ambiente abierto.
  • Postura: Hay que decirles que estén sentados de forma vertical y en sentido al movimiento hacia delante. Puede que quieran tumbarse en algún momento, pero no es lo más recomendable.
  • Dormir: Si los niños están dormidos, no se dan los mareos, razón por la que es bueno que intenten dormir durante el trayecto.

Mareos al viajar: ¿Por qué se producen?

En más de una ocasión os hemos hablado de los mareos cuando se viaja por carretera, pero ¿sabéis cómo se llaman o por qué se producen? Hoy, desde Autobuses Vidal, os hablamos de ello.

Mareos al viajar: ¿Qué los provoca?

Los mareos que experimenta una persona cuando viaja por carretera reciben el nombre de cinetosis y, por lo general, es algo que sufren mucho más los niños, sobre todo a partir de los 2 años.

Los principales síntomas que pueden verse cuando se produce cinetosis, además de las famosas náuseas y vómitos, serían también la sudoración y la somnolencia. Cuando se dan, en la mayoría de los casos es algo que se puede solventar con algunas simples medidas, pero no siempre es así. También hay casos que pueden ser más graves y que, para ponerles remedio, se precisa una prescripción médica.

Hablemos ahora de por qué se produce la cinetosis. Según los pediatras, esto es algo que se debe a un trastorno en el equilibrio, una descoordinación que recibe el cerebro cuando percibe el movimiento a través de los ojos, además de otros estímulos que produce el oído interno.

No obstante, lo bueno de la cinetosis es que tiene un principio y un fin, que, en este caso, coincide con el trayecto en sí. Esto quiere decir que se trata de un “problema transitorio” que, además, suele ir desapareciendo con la edad debido a que el niño se habitúa cada vez a los desplazamientos.

 

Si queréis saber qué consejos son los mejores para evitar la cinetosis al viajar, no os perdáis nuestra siguiente publicación.